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Los hikikomori también existen en España

‘Ya se le pasará’ es la respuesta más típica que se da en muchas patologías de salud mental. Lo que lleva a la conclusión de que tal vez no es un diagnóstico en sí, sino más bien un síndrome grave asociado con múltiples trastornos psiquiátricos. La creación en el Hospital del Mar de Barcelona de un servicio de atención domiciliaria para personas con trastornos mentales graves, ha permitido a los profesionales de psiquiatría y salud mental del centro barcelonés sacar a la luz la dimensión que adopta este síndrome entre nuestra sociedad. El síndrome de hikikomori o de aislamiento social ha sido siempre un fenómeno vinculado a otras sociedades. El estudio revela que entre el 40 y el 50% de los hikikomoris forman parte de una familia monoparental y en un 20% de los casos los pacientes sufrieron bullying o acoso escolar, o algún tipo de agresión física en la escuela. Así que los familiares no son, de manera plena, conscientes del problema”, explica Martín. Para el médico psiquiatra, “internet no aparece como un elemento en todos los casos de aislamiento. En el estudio se evaluaron y trataron 164 casos en el año 2014, de éstos, un 74% eran jóvenes de sexo masculino con una edad media de 36 años, mientras que las mujeres tenían una edad media superior, de 51 años. Personas afectadas por una patología mental que deciden recluirse en sus habitaciones para evitar cualquier compromiso social como la educación, el empleo o las amistades durante prologados periodos de tiempo. Ante un problema de tal complejidad, los equipos médicos del hospital barcelonés que se desplazan a domicilio de los pacientes que sufren dicho aislamiento social deben ofrecer apoyo y psicoeducación familiar para acompañar y facilitar la compresión, la aceptación del diagnóstico y el tratamiento del hikikomori. El periodo medio de aislamiento fue de 39 meses, siendo 30 años el período máximo. Se calcula que sólo en la capital catalana existen a día de hoy unas 190 personas que sufren esta patología mental. Destaca que la mayoría de los pacientes que permanecieron aislados durante más de 4 años tenían un trastorno psicótico, lo que demuestra que las personas con trastornos mentales graves son más propensas a estar un mayor tiempo aislados. Las personas afectadas por este síndrome se recluyen en sus habitaciones para evitar cualquier compromiso social como la educación, el empleo o las amistades

Pero para el Dr. El doctor Luis Miguel Martín, miembro del Instituto de Neuropsiquiatría y Adicciones del Hospital del Mar, analiza en esta vídeo-entrevista para La Vanguardia cómo afecta este síndrome a los pacientes documentados. Otro dato que también recoge la investigación llevada a cabo en Barcelona es que el síndrome del aislamiento social no sólo afecta a jóvenes, tal y como se identificaba habitualmente, sino que también lo hace a personas de edad más avanzada. El hikikomori primario, es decir, no asociado a una patología mental, también existe, pero es mucho menos frecuente”. Aunque es un síndrome que se describió por primera vez en Japón, y que inicialmente se creía que estaba vinculado únicamente a la cultura japonesa, hay casos de hikikomori reportados en otros países como el nuestro, pero también en Omán, Italia, India, Estados Unidos y Corea. Martín una de las mayores conclusiones del estudio es que se ha detectado “una alta convivencia del hikikomori con patologías psiquiátricas como trastornos psicóticos, ansiedad o trastornos afectivos. La documentación, análisis y estudio de estos casos ha permitido al grupo de profesionales analizar los perfiles de todos los pacientes y extraer los denominadores comunes y la posibles causas de esta enfermedad. Se trata de unos equipos humanos que están entrenados y son multidisciplinares para ganar el acceso a los enfermos y obtener su colaboración, garantizando la continuidad del tratamiento y el seguimiento. El síndrome del aislamiento social es un trastorno “que actúa de manera silente, que empieza poco a poco, que el paciente empieza a dejar de hacer cosas, de ir al colegio… Puede parecer inicialmente como una fobia escolar. La mayoría de personas afectadas de hikikomori vivían con la familia y la mitad tenían estudios superiores. El importante papel de los familiares

Desde el Hospital del Mar de Barcelona cuentan que las familias son las principales detectoras de esta patología, pero a su vez son también las encubridoras del síndrome especialmente “por miedo a la exacerbación de los síntomas o la violencia, elementos que dificultan las dinámicas de familiares y favorecen el aislamiento del individuo”. Sí que aparece, y podría deberse a una cuestión generacional, en los segmentos más jóvenes de nuestra población”, añadiendo que, “en algunos otros casos el aislamiento es tal que no hay internet porque no quieren comunicación con el exterior”. La radiografía mental que la sociedad ha creado sobre estos pacientes es la de un joven encerrado en su habitación y conectado a internet durante buena parte de las horas del día y de la noche.