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España sucumbe ante una Alemania colosal en la final del Europeo sub-21

Con ese mensaje del capitán Deulofeu saltó al campo España con la mirada atenta del presidente Rajoy, que no quiso perderse el espectáculo. Saúl gozó de la primera gran oportunidad con un disparo duro que desvió Pollesberck. De hecho, Alemania contaba con bajas sensibles, pues un numeroso grupo se encuentra concentrado con la absoluta en la Copa Confederaciones. Lo hizo con ese juego combinativo que durante tanto tiempo parecía propiedad exclusivamente del fútbol español a nivel de selecciones, pero que desde hace tiempo comparte con un socio poderoso como es la Mannschaft. Ese serio aviso no asustó a los españoles, que replicaron con un acercamiento peligroso que terminó con un cabezazo de Bellerín, a centro de Ceballos, en una posición poco habitual para el lateral pretendido por el Barça que salió lamiendo el poste. Cuando sus jugadores franquicia como Asensio, Ceballos o Saúl quisieron reaccionar, era ya muy tarde ante un rival mucho más asentado, que leyó mejor el partido y al que apenas pudieron hacerle cosquillas, ni siquiera en el arreón final. Los chicos que tenían que marcar la diferencia no fueron decisivos anoche ante una hornada alemana que, al igual que la española, dará que hablar en los próximos torneos de los mayores. Mientras se alentaban unos a otros en el túnel de vestuarios, los alemanes permanecían callados, esperando a que llegara su momento para expresarse. Salió más enchufado en busca de la portería germana, siendo Asensio y Deulofeu más incisivos, pero sin ser el dominio aplastante necesario que pusiera en dificultades serias a su rival. Demasiado tiempo perdió España en encontrarse. España reaccionó en el segundo tiempo, pero sin ese dominio aplastante que inquietara a su rival, sólido en todas las facetas

No se amilanó Alemania, dejando muestras de madurez a pesar de que se había vendido que el bagaje y la experiencia de los jóvenes españoles jugaría a su favor. A partir de ese momento, el dominio fue completamente alemán. Alemania impuso su fútbol en la final de la Eurocopa sub-21 frente a España (1-0). Ceballos desde la frontal del área y Deulofeu, más activo aunque desacertado, probaron suerte pero sus remates no encontraron portería. En la reanudación el combinado español reaccionó. Defender era lo único a lo que los pupilos de Celades podían dedicarse, mientras hombres que tanto habían brillado durante el torneo como Asensio, Ceballos o Saúl pasaban de puntillas, sin invertenir en el juego. Los alemanes, que desde hace años beben de la misma fuente milagrosa que la generación dorada del fútbol español, han implantado esa misma idea de juego en sus categorías inferiores. España, capacitada para asociarse pero que sabe correr si es necesario, vio cómo no le quedaba más remedio que tirar de ese recurso ante la imposibilidad de darle velocidad al balón. España: Kepa; Bellerín, Jorge Meré, Vallejo, Jonny (Gayá, m.51); Marcos Llorente (Borja Mayoral, m.82), Saúl, Ceballos; Deulofeu, Marco Asensio y Sandro (Williams, m.71). La presión asfixiante de los alemanes impidió a los de Celades poder desarrollar su juego habitual

Los problemas empezaban desde la dificultosa salida a la que les sometían los alemanes, con una presión extrema digna de la Holanda del ‘74. Árbitro: Benoît Bastien (FRA). Los minutos pasaban y Celades echó toda la carne en el asador, con Williams y Mayoral arriba, pero los nervios y las imprecisiones jugaron en contra del combinado español. El primer aviso serio llegó a través de un cabezazo de menudo Meyer, que remató al poste cuando el crono sólo marcaba el minuto 5 de partido. ‘La Rojita’ pagó su desconcierto en el primer tiempo ante una Alemania que leyó mejor el partido y desplegó un gran fútbol

“Hoy y ahora, no hay otra oportunidad”. Parecía que el partido sería una pugna por ver quién se adueñaría del balón. Goles: 1-0, m.40: Weiser. Un gol de Weiser en los últimos minutos de la primera parte fue suficiente para que los teutones se llevaran el cetro europeo de Cracovia en un partido en el que se mostraron claramente superiores. Incidencias: final del Europeo de Polonia, disputado en el Cracovia Stadium. Nada que ver con los centrocampistas alemanes, comandado por un gran Arnold en la distribución y también en el golpeo, ya fuera con el disparo o con sus peligrosos lanzamientos a balón parado. Con más espacios, los germanos tuvieron varios acercamientos peligrosos que no llegaron a concretar por poco. El presidente del Gobierno Mariano Rajoy y el seleccionador de la absoluta Julen Lopetegui presenciaron el partido en el palco entre otras autoridades. Sin embargo, ni así pudo encontrar la manera de hacer daño. Amonestó a Arnold (48), Haberer (50), Stark (51) y Meyer (78) por Alemania; y a Marcos Llorente (54) y Vallejo (89) por España. Los alemanes celebran el gol de Weiser
(Reuters)

Los de Stefan Kuntz saltaron al terreno de juego con mucha más determinación, dándole velocidad el esférico y buscando puerta a la más mínima oportunidad. Los jugadores de la selección española, decepcionados por el desenlace
(AP)

España se soltó algo más en la recta del primer tiempo para intentar intimidar a su rival estirando sus líneas, pero eso tuvo el efecto contrario. Y lo hicieron con el balón en los pies. En un ataque alemán sacó petróleo Toljan con un centro perfecto a la cabeza de Weiser. Una generación de futbolistas consagrada en la élite del fútbol español quería poner el broche de oro a su gran torneo con una victoria de prestigio. Los españoles estuvieron huérfanos de su fútbol, desorientados ante un rival colosal con las ideas mucho más claras y que les hizo pagar ese desconcierto en la primera mitad. Ello propiciaba que el guardameta Kepa o los centrales tuvieran que jugar en largo buscando los hombres de arriba, un regalo para los teutones, mucho más poderosos en el juego aéreo. Lejos del perfil duro y físico de antaño, lo único que han heredado estos chavales de sus ancestros es ese gen competitivo implacable, lo que resulta ser una combinación perfecta, más aún en citas de este calibre. La otra opción era jugar desde atrás con riesgo, algo que aprovechaba la Mannschaft para robar muy cerca del área contraria y gozar de oportunidades, protagonizadas en su mayoría por Gnabry. Ese tanto justo antes del descanso hacía justicia visto lo visto sobre el césped hasta el momento. Los minutos pasaban y España no encontraba respuestas al agobio. Los jugadores alemanes levanta el trofeo que les acredita como campeones de Europa
(Getty)

Ficha técnica
España, – Alemania, 1

Alemania: Pollersbeck; Toljan, Stark, Kempf, Gerhardt; Haberer (Kohr, m.82); Weiser, Meyer, Arnold, Gnabry (Amiri, m.81); y Philipp (Oztunali, m.87). El extremo, que se encontraba en zona de remate, le dio una parábola con la testa impresionante que se coló en la meta de Kepa, incrédulo ante ese gol sensacional. El objetivo de la Rojita no era otro que resarcirse después del varapalo que supuso no estar ni en el anterior Europeo ni tampoco en los Juegos de Río.