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El Ayuntamiento de Barcelona invierte 40 millones en comprar 500 pisos para alquiler social

La adquisición de este tipo de pisos tiene sus ventajas, ya que resulta más barato que construir o rehabilitar y permite acortar plazos. “Exigimos bastante sacrificio a las entidades bancarias o fondos de inversión y tenemos unos filtros de precio, tamaño, estado o equipamiento de las viviendas o los edificios enteros”, señala el gerente de Habi­tatge. Inicialmente está previsto, y así se ha informado ya a los alcaldes correspondiente, que se elabore un indicador de precios para Barcelona y algunas ciudades de la región metropolitana (entre ellas podrían estar l’Hospitalet, Badalona, Sabadell y Terrassa). Además de comprar vivienda, el Ayuntamiento también está trabajando en la ampliación del parque de alquiler protegido mediante la construcción de nuevas promociones. De esta manera se favorece la llegada del alquiler social a más rincones de la ciudad al margen de las previsiones de construcción de vivienda protegida, que se concentra sólo en aquellos distritos en los que sí hay disponibilidad de suelo. La Generalitat anunció el mes pasado que aprobará por decreto este índice de precios elaborados a partir de los datos que aportan los depósitos de las fianzas al Incasòl. Burón asegura que no existen divergencias con la Generalitat y que se creará un único registro para Barcelona y su área metropolitana. En lo que va de mandato, el Ayuntamiento ya ha adquirido 151 pisos y la voluntad es llegar a superar la cifra de los 500 en el plazo más corto posible. Barcelona aspira a mirarse de igual a igual con otras ciudades del mundo que poseen un importante parque de pisos públicos de alquiler social. El objetivo es construir 8.854 pisos a lo largo de los próximos nueve años. “Las plataformas quieren un mercado más estable y los profesionales del sector también”, apunta Burón. Uno de los objetivos del Plan para el Derecho a la Vivienda es incrementar el parque público para intentar frenar la escalada de los precios de arrendamiento que está padeciendo Barcelona y también su área metropolitana. El gerente de Vivienda, Javier Burón, explica que el Consistorio ha puesto en marcha un plan extraordinario de compras en el que prevé invertir 40 millones de euros. La semana pasada se celebró una reunión conjunta de las dos administraciones, las plataformas de internet y los profesionales del sector para abordar esta cuestión. Según el gerente de Vivienda del Ayuntamiento de Barcelona, los portales que ofrecen viviendas de alquiler también están interesados en racionalizar un mercado que vuelve a tener importantes subidas de precios. La mancha de estas compras se extiende por todos los distritos, pero son los de Nou Barris, Sant Andreu, Ciutat Vella y Sant Martí aquellos en los que se producen más transacciones de este tipo. Hoy en día, el 90% de los lanzamientos que se producen en Barcelona lo son por impago del alquiler. Burón señala que la compra de estas viviendas se hace a un precio ventajoso, por debajo del precio de mercado, y utilizando la figura del tanteo y retracto. Con todo, la aspiración del equipo de gobierno es la de llevar a cabo políticas de compra más activas en las zonas donde el suelo está agotado. En estos meses, el Ayuntamiento ya ha escriturado 151 viviendas que se destinarán a cubrir casos de emergencia habitacional. Por ley, los grandes tenedores están obligados, en primera instancia, a ofrecer estas viviendas a la administración antes que a terceros. Además, hay 10.000 familias que reciben ayudas para pagar las rentas y evitar los desahucios. En principio no será para toda Catalunya. Para comenzar a corregir esta anomalía histórica, el Ayuntamiento ha empezado a desarrollar una de las iniciativas previstas en el Plan para el Derecho a la Vivienda, que tendrá vigencia hasta el 2015. En la actualidad, en Barcelona hay unas 11.000 viviendas de alquiler protegido propiedad del Ayuntamiento, la Generalitat, entidades del Tercer Sector y promotores privados. Además, hay otras 56 que están en trámite de adquisición y hay una reserva presupuestaria para la compra de 239, con lo que, según Burón, se podría llegar per­fectamente a una cifra de cerca de 500 pisos. En este sentido, hay la voluntad de encontrar más activos en Gràcia, Eixample u Horta-Guinardó. La intención es destinar la mayor parte de las nuevas edificaciones –un 80%– al alquiler y el resto encomendarlo al derecho en superficie. Nueva York, Berlín, Londres, París o Amsterdam presentan, todas ellas, porcentajes de dos cifras, mientras que en la capital catalana la representación de esta tipología residencial apenas llega al 2%. En segunda fase, los índices estarían disponibles para 14 municipios (preferentemente de más de 100.000 habitantes). Este instrumento ha de servir como referencia y también para incentivar que los propietarios, mediante una serie de ayudas y garantías, pongan más pisos de alquiler asequible en el mercado. Se trata de compra de pisos a los grandes tenedores de vivienda, sobre todo entidades bancarias y fondos de inversión. Al margen de esta política de creación de vivienda, el Ayuntamiento de Barcelona está trabajando en colaboración con la Generalitat en la creación de un índice orientativo de precios de alquiler. El indicador se hará a partir de los datos más fiables, los del Incasòl. Se trata de una figura por la que el inquilino mantiene la propiedad de su vivienda durante 75 años, pero el suelo continúa en manos del Ayuntamiento de Barcelona, que recupera totalmente la propiedad transcurridos estos años. Precisamente, ayer, durante la presentación del informe anual sobre la evolución del mercado de alquiler en Catalunya en el 2016, la consellera de Governació, Meritxell Borràs y el secreatrio de Habitatge de la Generalitat, Carles Sala, se refirieron a esta indicador, que podría presentarse a finales de este mes o, como muy tarde, a comienzos de abril.

23,5% de obra nueva por vender

Los pisos con dos o tres dormitorios suponen casi el 70% de la oferta de compraventa en la ciudad. Llama la atención que en barrios tan diferentes entre sí como Sarrià y Prosperitat la totalidad de los pisos disponibles esperan comprador, mientras que en Sant Antoni sólo permanece disponible el 3,1% de las vivienda. La Associació de Promotors de Catalunya (APCE) acaba de hacer públicos los resultados de un estudio sobre la oferta de vivienda nueva en Barcelona en el 2016. De esas 3.284 viviendas nuevas falta por vender el 23,5%. El informe, realizado a partir de una muestra de 155 promociones y 771 pisos destinados a la venta (sobre un total de 3.284 unidades), revela que, de los 73 barrios de la ciudad, aquellos que tienen una mayor oferta de esta tipología de vivienda son Sants, Poble Nou, Camp d’en Grassot i Gràcia Nova y Sant Andreu.
Barcelona aún dispone de algunas reservas de suelo en las que, en los próximos años, se podrán levantar nuevas viviendas protegidas. El nuevo plan municipal para el Derecho a la Vivienda, que salió adelante el pasado enero, prevé la construcción de 8.854 pisos, el 80% de alquiler y el resto con derecho a superficie. Con todo, el equipo de gobierno entiende que la vivienda protegida y de alquiler social debe llegar a todos los distritos de la ciudad, aunque priorice aquellas zonas más desfavorecidas y castigadas por la desigualdad. Los pisos se construirán sobre todo en los grandes nichos de suelo público de que dispone el Ayuntamiento: la Sagrera, el 22@ y la Marina del Prat Vermell en la Zona Franca.
Las grandes reservas de suelo municipal