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El ‘all-in’ de Thiem deja a Nadal en la arena de Roma

El austríaco lo derrotó en cuartos de final del Masters 1.000 de Roma en dos sets (6-4, 6-3). Ni su acierto con el primer saque en el primer set (77%) le sirvió para evitar pasar apuros cada vez que alzaba la bola para golpear. Thiem salió a por todas, sin nada que perder, pese al desgaste tanto físico como psíquico al que le sometió Querrey ayer, en un partido en el que se salvó de milagro en el decisivo tie-break del tercer set. No había ningún título en juego como en Barcelona o Madrid. Lo hizo sorprendiendo rápidamente con un break inicial. La explosividad de su juego lo definía a la perfección su virulento revés a una mano con el que incluso golpeaba más fuerte que con el drive. Sus golpes profundos obligaron a Nadal a jugar lejos de la línea de fondo, acorralándole a la valla para dominar a merced siempre que podía. Se soltó el austríaco desde el comienzo, con una dosis de agresividad más acentuada que en los anteriores compromisos. Thiem no tenía nada que perder. Ya conocía el desenlace de jugar cómo lo había hecho hasta el momento contra Nadal. Una segunda rotura colocó al austríaco en una posición privilegiada para arañarle al fin un set este 2017. Hasta hace tres semanas, Thiem y Nadal sólo habían cruzado sus caminos en tres ocasiones, las mismas que acumulan desde entonces. Nadal no perdía un partido desde el 2 de abril, pero las 17 victorias que ha encadenado en tierra batida le permiten afrontar con plenas garantías el asalto hacia su décimo Roland Garros

Nadal no perdía un partido desde el 2 de abril, cuando cayó ante Federer en la final de Miami. Como si del látigo de un domador se tratara para amansar la fiera. A la tercera fue la vencida. Un ritmo quizás demasiado frenético que no benefició al campeón de Montecarlo, Barcelona y Madrid. Lo hizo de la única manera que se puede tumbar al balear, dando un recital de tenis y tomando riesgos en cada golpe para superar al dios de la tierra, que pierde así su primer partido de la temporada sobre esta superficie. Resistió Nadal, como lo hacían los gladiadores que nunca se rendían recuperando un break, pero falló más de la cuenta en puntos en los que podía haber ofrecido más batalla. Tampoco estar a la expectativa, así que decidió salir a morder. Si a esa liberación se le suma el tenis majestuoso que atesora en su raqueta y que viene mostrando durante la temporada sobre la arcilla, el resultado cambia. Su valentía provocó que los golpeos de Nadal se quedaran demasiado cortos. Siempre fue a remolque de lo que propuso un rival que no se cansó de golpear con toda el alma como si no hubiera mañana. Sin nada que perder, Thiem decidió mostrar su versión más agresiva, dejándose el alma en cada golpe

Con el cansancio acumulado, no le interesaban los rallies. Sin Federer y con Murray y Djokovic lejos de su mejor versión, tendrá que tener cuidado con el rebelde austríaco. Había que probar algo nuevo y salió victorioso. No tuvo argumentos el manacorense para contrarrestar ese vendaval en el primer parcial. En la segunda manga se equipararon las fuerzas. Le desconcertó el intrépido Thiem. Sin embargo, en el resto seguía sin tener opciones el de Manacor, y en las pocas que tuvo no fue resolutivo. Thiem pudo al final acabar con Nadal
(AP)

Cada punto parecía como si fuera el último; un intercambio de golpes demoledor. Un all-in en toda regla para acabar al fin con Rafa Nadal, verdugo en las finales del Godó y del Masters de Madrid. Pese a ello, las 17 victorias sobre tierra batida que ha encadenado le sirven para afrontar con plenas garantías el asalto hacia su décimo Roland Garros. La presión de las finales sufridas por el joven de 23 años ante un depredador de títulos como el español no la tuvo en esta ocasión. Bajó el ritmo castigador Thiem, poniendo algo más de pausa en su juego y Nadal incrementó su nivel. Nadal se despide del Foro Itálico
(AP) Nadal no supo aguantar ese tenis sobreexcitado llevado al extremo y tras salvar varias bolas de break, finalmente Thiem logró dos roturas que le dieron un meritorio triunfo, mandando a Nadal a la arena del Foro Itálico. Dominic Thiem se lo jugó a todo o nada.