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‘Dirty Dancing’, las curiosidades de una película icónica por la que nadie apostó

Fotograma de la escena del lago
(Vestron Pictures)

Desde 2015, el famoso lago Mountain está totalmente seco debido a una serie de agujeros aparecidos en su fondo. A pesar de que Jennifer pesaba poco, cuando levantas a alguien en el agua toma tras toma, hasta el cuerpo más ligero te puede parecer que pesa 200 kilos. Pero como nunca llueve a gusto de todos, el reputado experto cinematográfico Roger Ebert tan solo destacó el título del filme como lo mejor de una “infatigable y predecible historia de amor entre dos jóvenes de diferentes clases sociales”. Pese a que la intérprete lo realizó en su primera audición, se negó a practicarlo durante la grabación. Y si algo resaltaban casi todos los comentarios era la fascinante banda sonora y los extraordinarios números de baile. Las hojas de los árboles ya habían cambiado de verde a marrón, por lo que los decoradores tuvieron que pintarlas con un spray especial. En particular la parte física de la sexualidad femenina, y la excitación y las complicaciones que ello conlleva”, asegura la periodista Hadley Freeman en su libro ‘The time of my life’. La frase que no le gustaba a Patrick Swayze

El actor odiaba una de las frases más recordadas del filme y a punto estuvo de que acabara eliminada del guion. Otro de los lugares donde tuvo lugar el rodaje, el hotel Mountain Lake de Virginia, todavía está en funcionamiento y ofrece varios paquetes temáticos ambientados en la película. El actor aseguró que le sacaba de quicio su carácter demasiado cambiante y emocional. Sus protagonistas, Patrick Swayze y Jennifer Grey, alcanzaron la fama con esta historia de amor entre un sexy profesor de baile de dudosa reputación y una adolescente de familia bien que se conocen durante el verano de 1963 en un resort de montaña. Hoy, cuando se cumplen 30 años de su estreno en la gran pantalla, repasamos algunas curiosidades de este icónico filme de los ochenta. A Jennifer Grey le daba la risa cada vez que Swayze la acariciaba con las yemas de los dedos
(Vestron Pictures)

En su libro autobiográfico titulado The Time of My Life, Swayze confesó que no se llevaba muy bien con su compañera de rodaje desde que ambos coincidieron en la película bélica Amanecer rojo (1984). Eleanor Bergstein, autora del guion de ‘Dirty Dancing’
(Dani Duch)

Los primeros visionados con público no tuvieron la recepción que se esperaba, por lo que estuvo a punto de ser estrenada directamente en vídeo. Otras apuntaban a que estaba llena de clichés, pero que resultaba excitante y divertida. Por otra parte, Swayze tenía problemas en la rodilla, ya que sufrió una lesión durante la grabación de uno de los bailes, y los médicos le aconsejaron que debía hacer reposo. Y es que está claro que desde el primer momento en que Baby ve a Johnny se siente irremediablemente atraída por él. “Lo que quiere Baby es acostarse con Johnny. Además, fue la película más alquilada en los videoclubs tras su paso por la cartelera. De ahí que el director evitara incluir primeros planos de la pareja. El tema principal, (I’ve had) The time of my life, interpretado por Bill Medley y Jennifer Warnes, fue galardonado con un Oscar y un globo de Oro. No ha ocurrido lo mismo con el remake televisivo que se ha hecho para televisión y que está protagonizado por Abigail Breslin, la recordada niña de Pequeña Miss Sunshine (2006). Cuando terminamos la secuencia, mis brazos parecían de goma y mi temperatura corporal estaba por los suelos”. En una entrevista concedida a The Guardian explicó que fue un “gesto único e irrepetible”, pues le parecía demasiado temerario y no entiende cómo la gente lo ha querido imitar tantas veces. Tensa relación entre Swayze y Grey

La escena del ensayo en la que Baby no puede contener la risa cuando Johnny le hace cosquillas con las yemas de los dedos es completamente real. Le daba demasiado miedo y por eso no se atrevió a hacerlo hasta el momento en que se vio obligada a grabar la escena. Críticas positivas

La mayoría de críticas que cosechó Dirty Dancing fueron positivas. Swayze explicó así el proceso de grabación: “Ese lago estaba terriblemente frío, y tuvimos que grabar la escena una y otra vez. El actor hizo caso omiso de las advertencias y continuó trabajando hasta el final. No es de extrañar que a ninguno de los ejecutivos varones de MGM le gustara el guion ni que acabara produciéndola una mujer, porque Dirty Dancing es una película sobre la sexualidad femenina. Un salto que atemorizaba a Jennifer Grey

El célebre salto del baile final traía a Jennifer Grey por el camino de la amargura. Estrenada en 2004, Dirty Dancing 2 estaba protagonizada por Romola Garai y Diego Luna y ambientada en La Habana. Con un presupuesto de seis millones de dólares, acabó recaudando 214 en todo el mundo. Bergstein, que se basó en algunas experiencias de su propia vida a la hora de escribir el texto, argumentó que había que mantenerlo “porque era la razón principal por la cual Baby tenía que acercarse a Johnny”. Unos protagonistas que podrían haber sido diferentes

Antes de que Swayze y Grey fuesen elegidos para interpretar a Johnny y Baby, los productores barajaron los nombres de otros actores como Billy Zane, Val Kilmer, Sarah Jessica Parker y Sharon Stone. Al final, la escena se dejó tal cual. En la actualidad se está representando por todo el mundo un musical basado en la película original y escrito también por Eleanor Bergstein que ha tenido una gran acogida. Casi todos la hemos visto varias veces y las escenas de baile, sobre todo la de la mítica escena final, han sido emuladas (y parodiadas) hasta la saciedad. Con el paso del tiempo, enterraron el hacha de guerra e hicieron las paces. Uno de los principales patrocinadores de la película, Clearasil, decidió abandonar el proyecto después de que la guionista y productora, Eleanor Bergstein, se negara a suprimir el episodio del aborto. El punto de partida de la trama es cuando la bailarina Penny, que forma pareja de baile con Johnny Castle (Swayze), decide abortar de forma clandestina y lo hace en manos de un chapucero. (La fiebre del patín) en 1979, en la que aparecía moviendo su cuerpo sobre unos patines. Jennifer, hija del actor Joel Grey (Cabaret), tenía 10 años más que el personaje de Baby, aunque aparentaba mucho más joven. Durante la audición demostró en tiempo récord que podía resultar creíble como una chica de 17 años. Para el personaje encarnado por Swayze, la escritora se inspiró en un bailarín que conoció en Brooklyn durante su juventud que se llamaba Michael Terrace. Cuando vio el resultado en pantalla, el actor cambió de opinión. Aunque lo que no pudieron evitar es que los labios de los actores se pusieran azules mientras ensayaban la escena del salto en el lago, que estaba helado. Al parecer, mantuvieron una tensa relación durante aquel encuentro que propició que tampoco hubiera una buena sintonía durante su segundo filme juntos. Johnny sostiene a Baby en la emblemática escena del baile final
(Vestron Pictures)

El cameo de Emile Ardolino

El realizador aparece en un breve momento de la película al más puro estilo Alfred Hitchock. Billy Zane podría haber sido Johnny Castle
(Gtress)

Por otro lado, el hecho de que Swayze fuera un consumado bailarín facilitó su fichaje. Sin embargo, había poca química entre él y Jennifer Grey y al final los productores se inclinaron por contratar a Patrick. El actor, que tenía 34 años, estuvo a punto de renunciar a su personaje por temor a encasillarse en papeles que requerían mostrar su habilidad con el baile después de haber hecho Grease en el teatro y protagonizar Skatetown, U.S.A. Musical y remake televisivo

Tras el éxito que obtuvo la película se rodó una segunda parte que resultó ser un fracaso absoluto. Patrick Swayze y Jennifer Grey bailando en ‘Dirty Dancing’
(Vestron Pictures)

Dirigida por Emile Ardolino, en España aterrizó casi un año después, en junio de 1988, y fue todo un éxito de taquilla, ya que caló hondo entre los espectadores. Menos mal que la productora optó por estrenarla en los cines, donde consiguió un éxito inesperado. Johnny (Patrick Swayze) y Baby (Jennifer Grey) en una escena de ‘Dirty Dancing’
(RPE / GTRES)

Por otra parte, la película es toda una declaración de intenciones sobre la sexualidad femenina. Val Kilmer renunció al proyecto y Zane se hizo con el papel. Película feminista y a favor del aborto

El filme toca varios temas, como las diferencias sociales o la brecha de edad en una relación, además de hablar abiertamente del aborto, un tema espinoso en la época de los 60 en la que estaba ambientado. Un amor de verano rodado en otoño

A pesar de desarrollarse en verano, la cinta se rodó en otoño en localizaciones de Virginia y Carolina del Norte. Concretamente, le podemos ver en la secuencia anterior a la que Johnny va a la cocina a buscar a Penny (Cynthia Rhodes). El rodaje pasó por diversos percances, entre accidentes e intoxicaciones protagonizados por diferentes miembros del equipo. El 21 de agosto de 1987 se estrenaba en Estados Unidos Dirty Dancing, una película por la que nadie apostó en un principio y que se convirtió de inmediato en un taquillazo y un clásico del cine romántico, musical y adolescente por sus increíbles números de baile y una banda sonora repleta de hits inolvidables que fue una de las más vendidas de la historia. Algunas reseñas la tildaron como la nueva Flashdance (1983), refrescante e inteligente. Al sufrir complicaciones después de la intervención, la joven e idealista Baby (Jennifer Grey) consigue que su padre, que es médico, vaya a visitarla. Ardolino, que se especializó en película musicales y ganó un Oscar en 1983 por el documental He Makes Me Feel Like Dancing, falleció en 1993 a los 50 años a causa del Sida. La actriz tenía muchísimas cosquillas y sus carcajadas no fueron preparadas, ni tampoco la cara de hastío de Patrick, que estaba harto de repetir las tomas por la reacción de su compañera. Y es que es imposible no escuchar su música y ponerse a bailar a ritmo de mambo, merengue o chachachá. Rodaje difícil y éxito inesperado

Eleanor Bergstein intentó vender durante años el libreto a varios estudios de Hollywood hasta que Vestron, una pequeña productora, se interesó en ella viendo una oportunidad fácil de hacer dinero. “Nobody puts baby in a corner” (en español se tradujo por “No permitiré que nadie te arrincone”) le decía a Baby mientras estaba sentada en un rincón junto a su familia poco antes de la escena final.