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Chicote y su ‘Pesadilla en la cocina’ ganan una demanda por “trato vejatorio”

Chicote se vio obligado a declarar el año pasado por dicha querella

Las formas del presentador del espacio televisivo han sido criticadas en muchas ocasiones por los protagonistas de estos establecimientos, no obstante, al finalizar la grabación tienden a recuperar la cordialidad por el resultado final. La nueva imagen de Alberto Chicote
(Atresmedia) En un primer momento la demanda fue desestimada por el juzgado, no obstante, el empresario decidió recurrir la resolución en 2016 y hacerla escalar hasta la Audiencia provincial de Madrid. Un organismo que, finalmente, ha vuelto a darle la razón a Chicote y su Pesadilla en la cocina. El fuerte carácter de Alberto Chicote le jugó entonces una mala pasada. Las palabras terminaron en los juzgados y con una demanda por la que el cocinero se vio obligado a declarar el pasado año, pese a que la querella se interpuso en 2014. La Audiencia Provincial ha desestimado el recurso presentado por el propietario de La Mansión de Navalcarnero, José Luis Sanz, por presuntos “comentarios vejatorios e injuriosos” que el equipo de Pesadilla en la cocina realizó durante la emisión del programa en el que el establecimiento fue partícipe en 2013, tal como adelanta Vertele. Y es que, según el demandante, tanto éste como Eyeworks –productora del formato– se excedieron en la crítica hacia su persona con comentarios vejatorios. Algo que, según el demandante, trató de impedir el presentador de televisión sacando adelante el maltrecho negocio. Desde
LaVanguardia.com
ya les contamos que los hechos ocurrieron durante la segunda temporada del programa, cuando José Luis Sanz recibió el asesoramiento de Chicote para reflotar su negocio. En aquel momento, Sanz tenía un socio que acabó abandonando el proyecto, lo que le supuso afrontar una deuda de 120.000 euros. Según el empresario, se excedieron en la crítica hacia su persona con comentarios vejatorios

Ante tales circunstancias, el empresario quiso hipotecar la casa de su madre para conseguir el dinero. No obstante, en esta ocasión no fue así.