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Antonio Estañ: “Quiero un Podem con más voz en un Podemos más horizontal”

¿Está satisfecho con el Pacte del Botànic? El tema es ver si muchas veces se defiende por aquello de que ha de defenderse sí o sí, o bien al contrario debemos evaluar si ese pacto está siendo útil y está cumpliendo sus objetivos. ¿En qué se concretaría eso? Nosotros debemos lograr ese cambio, porque si no nuestro papel a nivel estatal no será importante, y el proyecto autonómico nunca será capaz de tener un papel mayor en Podemos. Creo que con más o menos tensión se va a lograr. La decisión se tomó. También en aspecto donde la gente lo pueda percibir, sobre todo en el modelo social o laboral al menos poner las bases como una remodelación del Servef. En su momento creo que la explicación que se dio era lógica, porque estaba Podem imbuido de un marco estatal y había que tenerlo en cuenta. Ahora mismo somos más útiles fuera. Evidentemente está siendo útil, pero queda mucho más camino por recorrer del que hemos recorrido. Eso es lo fundamental, y lo segundo mirar con rigor los presupuestos que comenzarán a negociarse. Por eso es clave reflexionar sobre el papel de Podem en el marco estatal y la autonomía que queremos. Estoy satisfecho con lo que supuso, porque el mandato era el de acabar con los gobiernos del PP en la Comunidad Valenciana. Yo no hablaría de tutelaje, sino que la estrategia de Podemos fue esa. ¿Le incomoda el tutelaje de Pablo Iglesias? Si en su momento se hubiera entrado al ejecutivo mi opinión podría ser ahora otra. ¿Y está siendo útil? Aquí se está viendo en la Comunidad Valenciana en Ciudadanos y PP se generan relaciones de sucursal, y eso hay que romperlo. A lo que se suma la auditoría ciudadana…

¿Pero cómo quiere integrar a la sociedad civil en la revisión de las políticas del Botànic? Detalle de un cartel del ‘Tio Canya’ de Al Tall, editado por Escola Valenciana, en el despacho del secretario general de Podem en la Comunitat Valenciana, Antonio Estañ
(Raquel Andrés Durà)

¿Cree acertado que Podem no haya entrado a formar parte del Consell o hubiera preferido estar dentro para participar de la labor ejecutiva? Pero sí que tanto por cómo nace el partido, tanto por la estrategia que se tiene, se fomenta la centralización, la verticalidad, en esta fase nueva que se abre debemos ver cómo convertimos la organización en una organización más horizontal y menos vertical. Así con la auditoría ciudadana con un proceso abierto podemos observar qué se ha hecho bien y saber, a modo de mapa, hacia donde nos tenemos que dirigir. Se trata de incorporar de manera sectorial los movimientos sociales para la revisión del Pacte del Botánic para que tengan un diálogo continuo para marcar qué se está haciendo bien y qué no. Si es a cuatro es a cuatro, porque incluso a la hora de evaluar qué hemos logrado y qué no cada partido dice una cosa. Creo que en un partido con vocación plurinacional y federalista como es Podemos es lo lógico que suceda a partir de ahora. En mesas sectoriales de trabajo con los representantes del Consell y de los partidos políticos del Botànic.
Creo en la vocación plurinacional y federalista de Podemos”
Acepté encabezar la candidatura con la condición de una dirección coral y no ser síndic en las Cortes”
Unidad en la diversidad significaba ser generosos, con la capacidad de integrar; no sólo antes, sino después de la asamblea valenciana. De otra manera no hubiera asumido esa carga. Pero es una decisión importante. Sí, creo que sí. Otras dos claves se apuntan a su victoria. Habíamos llegado a muchas reflexiones y debíamos entender qué se estaba reclamando para lograr la unidad. ¿Está de acuerdo? Pero teniendo claro que el único liderazgo que yo me creo y que puedo desarrollar ha de ser coral y cooperativo; y habrá que ponerlo en práctica y cómo se desarrolla. Esto es fundamental, no como una suerte de confrontación con la organización estatal, sino para desarrollar el mejor proyecto aquí en la Comunidad Valenciana. No me gustaría plantearlo en estos términos. Hubo un proceso interno nuestro a la hora de construir la lista donde por parte del equipo se me dio la confianza para liderar el proyecto. De un lado, la capacidad para integrar a otras candidaturas y también la de presentar un proyecto más autónomo respecto a la dirección estatal de Podemos. Tenía claro que no me iba a presentar en un formato de secretario general clásico donde todo se concentre en una persona, y también el aceptar y el proponer que yo no iba a ser el síndic del grupo parlamentario. Es cierto que teníamos claro qué perseguíamos. El secretario general de Podem en la Comunitat Valenciana, Antonio Estañ, durante la entrevista con La Vanguardia en su despacho
(Raquel Andrés Durà)

¿Por qué quería liderar Podem? Respecto a la autonomía de la organización valenciana, si queremos pasar a otro modelo de organización necesitamos justamente esa autonomía para adoptar decisiones políticas y más recursos para llevarlas a cabo. Primero descentralizar la secretaría general, es decir, repartir responsabilidades, tener más portavocías, más voces, más manos. Y con la clara voluntad de trabajar juntos y tender puentes, ese fue un elemento importante.

Soy partidario de eliminar la exención del valenciano en las zonas castellanohablantes”
Hemos tenido una organización muy pensada en clave estatal, hay que superarlo y atender a nuestro territorio”
Entonces lo que tenemos que hacer es ir a propuestas que confirmen una descentralización verdadera, también la comarcalización, porque no hablas de núcleos de poder fuerte. Siempre hablamos del centralismo de Madrid, pero habría que hablar también del centralismo valenciano, porque aquí se concentra el poder político. Pero en Alicante da la sensación de que se respira de otra manera ese cambio, tal vez con más distancia. No puedes crear un proyecto común sin tener en cuenta esta realidad. Creo que ahí juegan varias cuestiones. Cómo somos capaces de crear una identidad nueva que supere todas las divisiones que ha habido en el País Valenciano; una labor muy importante que nos puede permitir alcanzar una proyección que, por ejemplo, Compromís no puede al ser una fuerza con lógicos límites territoriales. Más valencianista, al fin. Hay que implantar medidas administrativas y también simbólicas y no pasar del centralismo madrileño al valenciano aunque este sea progresista. El secretario general de Podem en la Comunitat Valenciana, Antonio Estañ, durante la entrevista con La Vanguardia en su despacho
(Raquel Andrés Durà)

Valoramos que en Valencia se ha percibido en cierta manera el cambio político. Habría que ver qué es lo que ponemos debajo de la idea del valencianismo porque ha ido evolucionando; en nuestro documento hacíamos referencia a la idea de un valencianismo popular. Yo lo veo complicado porque deben darse determinados elementos para poder hablar de confluencia y poder multiplicar para llegar a más gente. El País Valenciano está muy desvertebrado, a nivel geográfico pero también a nivel cultural y eso hace que cuando te centras en políticas simbólicas que también son muy necesarias creo que se hacen hablándole sólo a Valencia. ¿Respecto a Compromís observa factible establecer algún acuerdo preelectoral de cara a futuras convocatorias autonómicas o locales en la Comunidad Valenciana? No se han generado esas sinergias en todo el País, especialmente en Alicante; con esa área de Alicante, Elx, Orihuela y Torrevieja, que supone el segundo polo de proyección. Pero sí que ha de haber una mayor sensibilidad con temas como el decreto de plurilingüismo, porque nos estamos jugando mucho. Hemos tratado de presionar para vaciar las diputaciones. Interpretamos al fin que lo que usted quiere es que Podem sea una fuerza más imbricada en la sociedad valenciana. Debemos ser fundamentales para generar ese proyecto colectivo, pero con retos nuevos, con una fuerza nueva y donde la gente participe de manera más inmediata; sin olvidar nuestra vocación federal. Pero lo veo muy complicado por cómo se ha hecho anteriormente, aunque las mesas de diálogo siempre están abiertas. Tenemos que ser capaces de generar ese proyecto colectivo que no toda la sociedad valenciana siente como propio. Y está el papel que están jugando las diputaciones, sobre todo en Alicante, donde se plantea un enfrentamiento directo con la Generalitat Valenciana. A nivel local sí que creo que se puede dar esa confluencia pero a nivel autonómico creo que es más complicado, y deberían darse fuertes elementos de democracia interna.
“El pacto del Botànic fue útil, pero queda más camino por recorrer del que se ha hecho hasta ahora”

No puede vivirse el valenciano como un obstáculo, y esto supone ser muy inteligente para no seguir con una confrontación que le viene al PP. La primera es la desigualdad del valenciano respecto al castellano, y esto hay que defenderlo por una cuestión puramente democrática, no sólo una cuestión identitaria: si yo tengo derechos como castellanohablante los mismos deben tener los valencianohablantes. Creo que debería haber políticas concretas lingüísticas y culturales, ahí el papel de la nueva RTVV es fundamental, que acerquen el valenciano a esos territorios. Yo siempre parto de dos realidades. Lo fundamental es cómo aumentamos los recursos allí: cursos de valenciano, que haya algún tipo de cuota transitoria que viene de esos lugares… Ahí la única política concreta que ha habido es la exención que es justo una política que te perpetua el problema, y es absurdo pedagógicamente. Es decir, se aumentan las horas de valenciano a la vez que te permiten que no des valenciano. Yo creo que sí, pero de forma progresiva. Un rechazo que hay que atender como una realidad material. Creo que el decreto mejora aspectos de lo que había pero no se ocupa tanto de la segunda parte, de que no partimos todos del mismo punto. Es decir, sí a eliminar la exención pero con medidas paralelas. ¿Pero sería partidario de eliminar la exención? ¿Está de acuerdo con las medidas del Consell en materia lingüística, como el decreto de plurilingüismo? pero vamos acercando el valenciano, planteando que tener dos lenguas cooficiales es una ventaja y no un problema. Y segundo, otra realidad que es la de las comarcas monolingües respecto a las bilingües, donde ha habido un claro rechazo al valenciano. Creo que hay cierto miedo a afrontar esa cuestión y creo que se debería poner el foco en esas comarcas, en Alicante, porque es un tema estratégico, también a nivel laboral por el acceso al sector público. ¿Es partidario de eliminar la exención lingüística en los territorios castellanohablantes?

Siempre hablamos del centralismo de Madrid, pero habría que hablar también del centralismo valenciano”
Creo que tenemos que tener nuestros propios debates, no reproducir los falsos debates que se observaron en Vistalegre 2. Ese diagnóstico, haber sido capaces de avalar un trabajo previo de implantación territorial y que presentamos una candidatura que apuesta por la descentralización nos ha hecho ganar. Primero he de decir que no estamos satisfechos con lo que fue el nivel de participación; deberemos reformular los procesos internos para que la gente se interese. Competía frente a dos, una de ellas representaba la voluntad de Pablo Iglesias. Y no duda en criticar al centralismo de València y de cuestionar el modo en el que se intenta potenciar el valenciano en zonas castellanohablantes de Alicante. No son pocos los que se sorprendieron de la victoria de su candidatura en Podem. Respecto a la victoria, creo que el éxito de nuestra candidatura fue posible por identificar un nuevo ciclo que se debe abrir. Ha habido al respecto un consenso de que no fue un proceso político; y queremos plantear preguntas en el contexto valenciano y respuestas en el contexto valenciano. Es un joven de gesto tímido, que gusta de entrar en el debate de ideas y que reconoce las limitaciones condicionadas por la inexperiencia. Quiere implantar una estructura de dirección coral, “con más voces”, y exige acabar con el modelo “vertical” desarrollado por Podemos: “Debemos tener más autonomía, ser un partido federal”. Se muestra exigente con las políticas que debe desarrollar el Pacte del Botànic, por lo que pide una auditoría ciudadana y más protagonismo de la sociedad civil. Pero ha conquistado la dirección de Podem con un proyecto que ha cuestionado a la anterior dirección y a la propuesta de candidatura de Pablo Iglesias. Antonio Estañ, filósofo de 29 años de edad, se reconoce un tanto abrumado por la atención que recibe de los medios de comunicación. Ahí está ese giro que hemos tenido frente a una organización muy centrada en lo estatal; en algunos sentidos era más un comando comunicativo que una organización política con implantación territorial. En el momento que la organización se abre debemos ir a ciclos más largos; necesitamos atender a debates que se generen en nuestro territorio y reproducirlos a nivel estatal.
Esto es ambicioso pero creo que habría que subir puntos para tener claro hacia dónde queremos ir. Creo que uno de los desaciertos de la gestión anterior fue la de no ser capaz de integrar esa pluralidad y esas capas más jóvenes. Hemos puesto el foco en cómo incorporamos a la sociedad civil a ese Pacto del Botànic; por eso hablamos de esa auditoría externa ciudadana. En Podem debe darse esa integración generacional también porque así llegamos a más gente. ¿Sustituir a una persona de una trayectoria política tan extensa como Antonio Montiel le generaba algún tipo de duda o ansiedad? Sí, no sólo por la sustitución, sino también por el reto tan importante que supone. Siempre decimos que este acuerdo fue a cuatro, cuando lo cierto es que esa cuarta pata no ha estado. Percibes una cierta falta de proyecto estratégico de Podem respecto a cuál es su papel en la política valenciana. ¿Qué estrategias seguidas hasta ahora por la actual dirección de Podem respecto al Acord del Botànic deseaba usted cambiar? ¿Cómo va a cambiar la relación de Podem con los partidos del Botànic? No quiero que estos jóvenes que se incorporan se acaben convirtiendo en “fontaneros” del partido; quiero que tengan voz propia para los problemas propios de esa generación y que seamos capaces de representarlos. Debemos cambiar la organización y debemos incorporar a gente bastante joven, lo cual es una ventaja para Podemos en cuanto a renovación generacional…

Detalle de las manos y mesa de trabajo del secretario general de Podem en la Comunitat Valenciana, Antonio Estañ
(Raquel Andrés Durà)

¿Ha habido una ruptura generacional contigo en Podem? Entiendo que hay inercias tras veinte años de gobierno del PP que cuestan cambiar. El objetivo es recuperar a esa generación que se siente excluida de la política y que se vio en el 15M, y cómo vemos a la juventud no como una cuota sino como parte del proyecto. En la gestión del Consell muchas veces no se ve ese cambio de modelo, con la excepción de algunas consellerias. Creo que no éramos capaces los “postmodernos” de ver cuál es nuestro rol: falta definirlo para ser más útil a la sociedad valenciana. Creo que esa fue una mala gestión de los recursos internos y de lo que proyecta Podem. En concreto, con la gestión del Pacte del Botànic siempre hablamos de tres funciones: la fiscalización, tender puentes entre sociedad civil y el Consell, y la de ser capaces de proponer el horizonte de un país alternativo. El perfil de Antonio Montiel llega a unas capas generacionales que yo no llego, y viceversa. Yo creo que no.